El canciller Pablo Quirno confirmó que la Argentina y los Estados Unidos rubricaron un Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco en la capital estadounidense, en un acto que representa un avance significativo en la relación económica entre ambos países y en la estrategia internacional del Gobierno argentino.
Según la información oficial, el entendimiento busca fortalecer el intercambio comercial, facilitar el acceso de productos y servicios entre Argentina y Estados Unidos, promover inversiones en sectores clave como energía, minería, infraestructura y tecnología, y reducir barreras arancelarias y no arancelarias que afectan el comercio bilateral.
El acuerdo fue celebrado por las autoridades de ambos lados como un paso hacia una mayor integración económica y cooperación estratégica. En sus redes sociales, el canciller Quirno publicó que “acabamos de salir de la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre Argentina y Estados Unidos”, y destacó la importancia de la negociación conjunta con la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos.
Los detalles completos del texto aún no fueron difundidos oficialmente, pero desde el Ejecutivo se señaló que el entendimiento incluye la modernización de procedimientos aduaneros, compromisos en materia de propiedad intelectual, comercio digital y facilidades para el flujo de inversiones, apuntando a una relación más amplia y abierta entre ambos países.
Este nuevo acuerdo se da en el marco de una relación estratégica más estrecha entre los gobiernos de Javier Milei y de la administración estadounidense, lo que marcó un antecedente en la cooperación bilateral en temas económicos tras meses de negociaciones.
Fuentes oficiales indicaron que la Argentina enviará el acuerdo al Congreso nacional para su ratificación, como parte del proceso legal establecido para este tipo de tratados comerciales.
Los analistas destacan que, más allá de los beneficios potenciales para el comercio y las inversiones, el entendimiento también genera expectativas sobre la ampliación de las exportaciones argentinas a mercados clave y la posibilidad de atraer capitales extranjeros, especialmente en sectores de producción intensiva y tecnología avanzada.
El impacto del acuerdo será objeto de debate en el ámbito político y económico, con sectores que valoran positivamente la apertura de mercados y otros que plantean interrogantes sobre la competitividad interna y las condiciones específicas de las importaciones y protecciones locales.