En la tarde de este sábado, en una jornada extensa y cargada de emoción y simbolismo, el Presbítero Marcelo Amaya fue instituido como nuevo párroco del departamento Fray Mamerto Esquiú, en una ceremonia que reunió a una multitud de fieles y vecinos.
La Santa Misa fue presidida por el obispo de la diócesis de Catamarca, monseñor Luis Urbanc, quien encabezó el rito de asunción y destacó la importancia del servicio pastoral en la vida de la comunidad.
Participaron también el párroco saliente, Padre Carlos Robledo, y sacerdotes de distintas parroquias del Valle Central. El templo se vio colmado por representantes de instituciones sociales, autoridades políticas, civiles y fuerzas de seguridad.

En representación del Ejecutivo municipal estuvo presente la intendenta de Fray Mamerto Esquiú, Prof. Alejandra Benavidez, acompañada por su gabinete. También asistieron los concejales Tulio Canil, Francisco Acosta, Valeria Sobrado y Néstor Noblega.
Durante la celebración, en nombre de la comunidad dirigió unas palabras el vecino Juan Andreatta, miembro de la Cofradía del Santuario del Señor de los Milagros, quien expresó el acompañamiento y el compromiso de los fieles en esta nueva etapa pastoral.
El Padre Marcelo Amaya también brindó su mensaje, agradeciendo la confianza depositada en su persona y manifestando su disposición para trabajar junto a la comunidad en el fortalecimiento de la fe y la vida parroquial.
Por su parte, el Padre Carlos Robledo se despidió de sus feligreses con palabras de gratitud y emoción, al tiempo que confirmó que su nuevo destino pastoral será la Parroquia de Andalgalá, donde continuará su misión sacerdotal.
Con este acto, la parroquia de Fray Mamerto Esquiú inicia una nueva etapa, marcada por el compromiso, la unidad y la esperanza compartida por toda la comunidad.