
El proyecto para avanzar con la Zona Franca en el oeste de Catamarca dio un nuevo paso en la Legislatura provincial, luego de su tratamiento en la Cámara de Senadores y su posterior pase a Diputados, donde deberá continuar el trámite para su sanción definitiva.
La iniciativa busca poner en marcha el régimen de Zona Franca previsto para el departamento Tinogasta, en el marco de un proceso que apunta a generar nuevas condiciones para el desarrollo comercial, industrial y logístico de la región.
El avance legislativo se produce mientras persisten diferencias respecto de la localización del proyecto. La iniciativa fue planteada originalmente con un predio ubicado en Tinogasta, detrás del Parque Industrial y sobre la Ruta Nacional 60, frente al aeródromo local.
Sin embargo, desde Fiambalá se reclamó que la Zona Franca sea instalada en esa ciudad, argumentando su ubicación estratégica respecto del Paso Internacional San Francisco y del corredor bioceánico.
El planteo abrió una discusión dentro del departamento sobre dónde debería localizarse la infraestructura. Frente a esta situación, el diputado nacional Sebastián Nóblega pidió evitar que las diferencias entre las localidades terminen afectando el avance del proyecto.
El legislador sostuvo que la Zona Franca debe ser entendida como una herramienta para el desarrollo del departamento y de toda Catamarca, y planteó que una eventual radicación inicial en Tinogasta no necesariamente impediría la existencia posterior de otras sedes. En ese sentido, señaló que incluso podría contemplarse una segunda localización, como el Parque Industrial El Pantanillo.
Nóblega también advirtió sobre los plazos administrativos vinculados con la Aduana Nacional y sostuvo que las disputas internas podrían demorar la puesta en marcha del beneficio.
Según expresó, el proyecto lleva años de gestiones y requiere avanzar con distintos aspectos técnicos, administrativos y legales para que pueda comenzar a funcionar. En ese marco, llamó a los sectores económicos, turísticos y vinculados a la actividad minera de Fiambalá a trabajar de manera articulada.
La Zona Franca se encuentra vinculada además con el corredor bioceánico y el Paso San Francisco, una conexión considerada estratégica para el comercio entre Catamarca, el norte argentino y Chile. El acuerdo firmado el 3 de septiembre entre Nación y Catamarca contempla una reducción de impuestos asociada a la creación de la Zona Franca de Tinogasta, que fue presentada como una herramienta para impulsar inversiones, exportaciones, actividad industrial y empleo.
El régimen de zonas francas establecido por la Ley Nacional 24.331 tiene como objetivos impulsar el comercio y la actividad industrial exportadora, reducir costos asociados a las operaciones y favorecer la inversión y el empleo.
La normativa contempla beneficios específicos en materia impositiva y aduanera para las mercaderías que ingresan o salen de estos espacios bajo las condiciones establecidas por la legislación.
En el caso catamarqueño, la definición legislativa constituye una instancia necesaria para que el convenio pueda avanzar hacia su implementación. La Ley 24.331 establece que los convenios de adhesión para la creación de zonas francas deben ser aprobados mediante una ley provincial. Por eso, el tratamiento en Diputados será una instancia central para continuar con el proceso iniciado en el Senado.
Mientras tanto, la discusión sobre la localización continúa abierta en el plano político y territorial. Tinogasta sostiene el proyecto sobre la base de los avances administrativos y técnicos realizados sobre el predio previsto, mientras que Fiambalá plantea sus propios argumentos vinculados con su ubicación geográfica, el Paso San Francisco, la actividad minera y su infraestructura.
La definición final deberá compatibilizar estos planteos con los requisitos técnicos y legales establecidos para el funcionamiento de una Zona Franca.



