La reunión entre Rodríguez y Dogu tuvo lugar este 2 de febrero en el Palacio de Miraflores, según confirmó el gobierno venezolano y fue difundida por el ministro de Comunicación, Miguel Ángel Pérez Pirela, a través de redes sociales.
El encuentro se produce en un contexto de normalización progresiva de las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos, que se encontraban interrumpidas desde 2019, cuando ambas naciones rompieron vínculos formales. La visita de Dogu y esta primera reunión oficial con la jefa del régimen interino representan un paso significativo en ese proceso.
Laura Dogu, diplomática de carrera y encargada de negocios de la Unidad de Asuntos de Venezuela, llegó a Caracas el sábado 31 de enero, con la misión de reabrir la misión diplomática estadounidense, cerrada hace siete años, y de avanzar en una agenda de diálogo bilateral.
Aunque no se difundieron detalles públicos sobre los temas específicos tratados durante la reunión, las autoridades señalaron que el encuentro se inscribe “en el marco de la agenda de trabajo entre la República Bolivariana de Venezuela y los Estados Unidos de América”, en un intento por fortalecer el diálogo institucional y explorar vías de cooperación.
El restablecimiento de la comunicación y las relaciones diplomáticas entre Caracas y Washington llega en medio de importantes cambios políticos en Venezuela tras la reciente captura del ex presidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses, y en un momento en que Venezuela busca reconstruir su gobierno interino y su presencia internacional.
La reunión bilateral ocurre paralelamente al inicio de una serie de encuentros y gestiones orientados a la cooperación en temas consulares, de seguridad, comercio y asistencia humanitaria, así como al seguimiento de la reapertura de la embajada de Estados Unidos en Caracas.
Especialistas en relaciones internacionales y diplomáticos destacan la importancia del gesto de acercamiento, ya que podría abrir puertas a una agenda más amplia entre ambos países después de años de tensiones, sanciones y relaciones congeladas, aunque advierten que el proceso seguirá siendo complejo y de largo plazo.