El Gobierno nacional está analizando la posibilidad de extender el período de sesiones extraordinarias del Congreso con el objetivo de garantizar el tratamiento y la aprobación del proyecto de reforma laboral antes del inicio de las sesiones ordinarias, informaron fuentes oficiales y legislativas.
Actualmente, las sesiones extraordinarias convocadas mediante decreto presidencial están establecidas entre el 2 y el 27 de febrero de 2026 y tienen en su agenda la reforma laboral junto con otros proyectos clave.
¿Por qué se evalúa la extensión?.
Fuentes políticas explicaron que el impacto del feriado de Carnaval y trabas reglamentarias internas del Congreso complican el cronograma legislativo, lo que dificulta emitir dictámenes con el tiempo suficiente para poder votar la reforma laboral antes del 1 de marzo, fecha en la que se retoman las sesiones ordinarias.
En ese contexto, el oficialismo está evaluando aplazar un día el cierre de las extraordinarias, haciendo que concluyan el 28 de febrero en lugar del 27, para intentar asegurar el avance del proyecto en comisiones y su tratamiento en el recinto antes de la apertura de período ordinario.
Reforma laboral en el centro del debate
La iniciativa de “modernización laboral”, que el Gobierno impulsa como uno de los pilares de su agenda económica y legislativa, incluye cambios en aspectos como indemnizaciones, período de prueba, convenios colectivos y regulación del empleo formal.
El oficialismo sostiene que reformar estas normas generará más empleo formal y reducirá los costos que actualmente obstaculizan la creación de empleo.
Sin embargo, la discusión enfrenta resistencias políticas tanto dentro del propio Congreso como en sectores gremiales y sindicales que reclaman mayores protecciones laborales y alertan que algunas modificaciones podrían debilitar derechos existentes.
Escenario político y próximos pasos.
La mesa política del Ejecutivo y los equipos legislativos están en contacto permanente para analizar los plazos parlamentarios y evaluar si la posible extensión de las extraordinarias sería la mejor estrategia para avanzar con la reforma. La decisión dependerá, en gran medida, de cómo se desarrolle el cronograma de dictámenes en comisiones la próxima semana, así como de la negociación con distintos bloques políticos.