El Gobierno nacional anunció que cumplió con el primer vencimiento de deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), un pago de intereses por US$ 832,5 millones, que se concretó esta semana y que tuvo un impacto directo en las reservas internacionales brutas del Banco Central (BCRA), que cerraron por debajo de los US$ 45.000 millones.
Según el reporte diario de la autoridad monetaria, las reservas del BCRA quedaron en aproximadamente US$ 44.750 millones luego de efectuar el pago del compromiso de febrero, lo que significó una caída de las posiciones de activos internacionales tras la cancelación del vencimiento con el organismo multilateral.
Para poder afrontar este compromiso financiero, el Gobierno había recurrido días atrás a la compra de Derechos Especiales de Giro (DEG) al Tesoro de los Estados Unidos, por unos US$ 808 millones, que son instrumentos que utiliza el FMI para operar y facilitar pagos entre países miembros. Esta operación permitió disponer de liquidez para cumplir con la obligación sin desarticular otros mecanismos de financiamiento, aunque igualmente impactó en el nivel de reservas.
La caída de las reservas se produce en un contexto en el que el Gobierno enfrenta un calendario exigente de pagos al FMI a lo largo de 2026, con vencimientos programados que suman más de US$ 4.400 millones entre diversos meses del año.
En simultáneo, una misión técnica del FMI llegó al país para realizar la segunda revisión del programa económico argentino y evaluar el cumplimiento de metas macroeconómicas acordadas con el organismo. Esta revisión incluye la evaluación tanto del resultado fiscal como de la acumulación de reservas, una variable que había quedado por debajo de lo pactado para fines de 2025.
Desde el Ejecutivo sostienen que el pago se enmarca dentro del cronograma de obligaciones y que las reservas continuarán siendo gestionadas de forma prudente, con la expectativa de que la revisión con el Fondo permita destrabar un desembolso adicional de US$ 1.000 millones para fortalecer los activos internacionales.
La evolución de las reservas y el cumplimiento de los compromisos con organismos internacionales seguirán siendo temas centrales en la agenda económica del país, en un momento en que las políticas fiscales y monetarias están bajo estrecha supervisión del FMI y de los mercados globales.