Economia 14 de septiembre de 2026

El Gobierno y MARA preparan mano de obra local.

Boggio
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El Gobierno de Catamarca y representantes de MARA avanzaron en un nuevo esquema de capacitación laboral destinado a trabajadores y jóvenes de las comunidades vinculadas con los proyectos mineros. El acuerdo busca fortalecer la formación de mano de obra local y preparar a los habitantes de Andalgalá, Santa María y Belén frente a las oportunidades laborales que podrían generarse con las próximas etapas de exploración y el desarrollo futuro del proyecto Agua Rica.


El gobernador Raúl Jalil, acompañado por la ministra de Educación y Trabajo, Verónica Soria, mantuvo una reunión con representantes de MARA en la que se definieron los lineamientos de esta nueva etapa de formación. Como resultado del encuentro se firmó un convenio para poner en marcha capacitaciones orientadas a fortalecer conocimientos, competencias y perfiles laborales de quienes viven en las zonas directamente relacionadas con los proyectos mineros.


La iniciativa se plantea como una herramienta de preparación anticipada. El objetivo es que la población de las comunidades cercanas pueda desarrollar capacidades antes de que aumente la demanda de trabajadores vinculada con las próximas etapas de actividad. En este sentido, la capacitación no apunta solamente a responder a necesidades laborales actuales, sino a generar condiciones para que la mano de obra local pueda ocupar una mayor cantidad de puestos cuando los proyectos avancen.


Uno de los principales puntos de la estrategia está relacionado con la Fase 3 de exploración y con la proyección futura del proyecto Agua Rica. La formación pretende acercar las capacidades de trabajadores y jóvenes de la región a los perfiles que puedan ser requeridos durante esas etapas, buscando que el crecimiento de la actividad minera tenga una mayor vinculación con las comunidades de su área de influencia.


El convenio profundiza además una articulación que ya venían desarrollando el Ministerio de Educación y Trabajo, el Campus de Formación y Entrenamiento Laboral, la Fundación UOCRA y MARA. La participación conjunta de organismos públicos, una organización vinculada con la capacitación en el sector de la construcción y la empresa minera apunta a orientar los contenidos formativos hacia las necesidades concretas del mercado laboral que se proyecta en la región.


Para las comunidades de Andalgalá, Santa María y Belén, el desarrollo de estas capacitaciones adquiere una importancia particular debido al peso que tiene la minería en las expectativas económicas de la región. La discusión ya no pasa solamente por la posibilidad de que existan nuevos proyectos, sino también por cómo preparar a los trabajadores locales para que puedan acceder efectivamente a las oportunidades que genere la actividad.


En ese punto aparece uno de los principales desafíos de la política minera provincial: transformar el crecimiento de la actividad extractiva en oportunidades concretas para las poblaciones cercanas a los proyectos. La capacitación constituye una de las herramientas para intentar reducir la brecha entre las necesidades de las empresas y las capacidades disponibles en las comunidades.


El gerente de Relaciones Institucionales de MARA, Pablo Lilljedahl, destacó precisamente la necesidad de acompañar el avance de la empresa con una preparación previa de las comunidades. “A medida que MARA avanza también necesitamos generar las condiciones para que las comunidades puedan prepararse para las oportunidades y los desafíos que vendrán”, señaló.


Desde la perspectiva empresarial, desarrollar capacidades locales permitiría contar progresivamente con trabajadores que reúnan las competencias requeridas para las próximas etapas. Para el Gobierno provincial, en tanto, la articulación con las empresas y las instituciones de formación constituye una vía para fortalecer el empleo y ampliar las posibilidades de inserción laboral en las localidades donde se concentra la actividad minera.


El desafío será que esta preparación se traduzca efectivamente en empleo local, capacitación certificada y oportunidades sostenibles a medida que avancen los proyectos. La firma del convenio representa un primer paso en esa dirección, pero su impacto dependerá de la cantidad de personas capacitadas, de los perfiles que se desarrollen y, fundamentalmente, de la capacidad de vincular esa formación con los puestos de trabajo que finalmente genere la actividad.


De esta manera, Catamarca busca anticiparse a un escenario en el que la minería podría incrementar sus requerimientos de personal especializado. La capacitación de jóvenes y trabajadores de las zonas de influencia aparece como una pieza central para que las comunidades no queden al margen de ese proceso y puedan convertirse en protagonistas de las oportunidades laborales que surjan con la expansión de los proyectos mineros.

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