En una audiencia privada de 25 minutos con el Papa León, el obispo de Catamarca, Mons. Luis Urbanč, dio un paso fundamental en la causa de canonización del Beato Mamerto Esquiú.
Durante el encuentro, el obispo entregó al Pontífice una reliquia de primer grado del Beato Esquiú, compuesta por un fragmento de hueso, un rosario con cruz de rodocrosita y nueces confitadas, junto con los libros de las cartas del beato y otro sobre la Virgen del Valle.
Mons. Urbanč explicó que dialogaron sobre el Bicentenario del Natalicio de Esquiú, enmarcado en el lema 2026: “Beato Mamerto Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de la unidad”. El Papa mostró gran interés por la vida y obra del beato catamarqueño y envió su bendición a todos los catamarqueños.
Además, abordaron la realidad del NOA, la situación de las vocaciones consagradas y la próxima participación del obispo en la Jornada Mundial del Enfermo en Chiclayo, Perú.
Durante su estadía en Roma, Mons. Urbanč visitó organismos de la Conferencia Episcopal Italiana, Dicasterios de la Curia Romana, celebró la Misa en la tumba de San Pedro y recorrió las tumbas de otros pontífices.