El salario mínimo, vital y móvil sufrió una caída acumulada cercana al 38% en su poder adquisitivo entre noviembre de 2023 y febrero de 2026, según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA.
El dato refleja el impacto de la inflación sobre los ingresos, ya que los aumentos nominales del salario no lograron acompañar el ritmo de los precios.
El estudio señala que el deterioro comenzó a profundizarse a fines de 2023, con una fuerte contracción inicial del salario real tras la aceleración inflacionaria, seguida de nuevas caídas en los meses posteriores.
Incluso durante 2025, el salario mínimo registró varios meses consecutivos de pérdida frente a la inflación, lo que consolidó una tendencia negativa sostenida.
Como consecuencia, el salario mínimo actual se ubica en niveles inferiores a los registrados tras la crisis de 2001, marcando uno de los pisos más bajos en términos históricos.
El informe también advierte que este deterioro se da en paralelo a una caída del empleo formal, lo que configura un escenario complejo para el mercado laboral y el poder de compra de los trabajadores en Argentina.