Islamabad.
Las delegaciones de Estados Unidos e Irán avanzaron hacia una “fase técnica” en las negociaciones que mantienen para consolidar un alto el fuego, en medio de un escenario de fuerte tensión militar en la región.
El diálogo, que se desarrolla en Pakistán, pasó a una etapa en la que equipos especializados analizan aspectos clave como seguridad, economía y cuestiones militares.
Sin embargo, las diferencias persisten, especialmente en torno al control del estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio, en paralelo a las negociaciones, fuerzas estadounidenses iniciaron operaciones para remover minas en la zona, con el objetivo de garantizar la libre circulación marítima.
Este movimiento se da en un contexto de recientes incidentes militares y advertencias cruzadas entre ambas potencias.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, condicionó el avance de las conversaciones a que cesen los bombardeos del ejército israelí en territorio libanés, uno de los puntos más sensibles del conflicto regional.
El proceso diplomático, considerado histórico por tratarse de contactos directos entre ambos países tras décadas de enfrentamiento, se mantiene en un equilibrio delicado, con negociaciones en curso y una situación militar que sigue siendo inestable en Medio Oriente.