A más de tres años del fallecimiento del exministro de Desarrollo Social de Catamarca, Juan Carlos Rojas, la investigación judicial continúa sin lograr una conclusión definitiva.
El reciente ateneo médico realizado en la provincia de Córdoba no pudo establecer si se trató de un homicidio o de una muerte accidental, dejando abiertas todas las hipótesis.
La junta interdisciplinaria, que reunió a peritos de distintas jurisdicciones, no alcanzó un dictamen unánime. De esta manera, siguen vigentes las tres líneas investigativas planteadas desde el inicio: homicidio, muerte accidental y homicidio preterintencional. La falta de consenso entre especialistas vuelve a poner en evidencia la complejidad del caso.
La hipótesis de homicidio había tomado fuerza tras una segunda autopsia que determinó un traumatismo craneoencefálico grave con hematoma subdural, compatible con la intervención de terceros, según peritos oficiales y expertos vinculados a la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina.
Sin embargo, especialistas de Córdoba sostienen que no puede descartarse una caída como origen de las lesiones.
En paralelo, la teoría del homicidio preterintencional plantea la posibilidad de una agresión que derivó en la muerte sin intención directa de matar, incluso con participación de más de una persona.
Ante este escenario de incertidumbre, la Justicia prevé avanzar con una reconstrucción del hecho en los próximos días, con el objetivo de arrojar claridad sobre un caso que sigue sin respuestas.