
El Gobierno argentino activó un seguimiento sanitario ante la situación registrada en Rusia por un presunto caso de peste neumónica y convocó este miércoles a una reunión técnica para analizar la información disponible y determinar si corresponde implementar medidas específicas para las personas que viajen hacia ese país.
El Ministerio de Salud reunió a sus equipos técnicos para evaluar la evolución del episodio registrado en Irkutsk, Siberia, donde una trabajadora de un instituto especializado en enfermedades infecciosas murió el 2 de octubre luego de sufrir una neumonía grave. Hasta el momento, la causa de su fallecimiento no fue confirmada oficialmente como peste neumónica. Las autoridades rusas sostienen que no se detectaron casos de peste en la región.
La preocupación surgió luego de que distintos reportes vincularan el fallecimiento con una posible exposición accidental en un laboratorio que trabaja con agentes infecciosos. Cerca de 200 personas que tuvieron contacto con la trabajadora fueron sometidas a controles y, según la información transmitida por Rusia a la Organización Mundial de la Salud (OMS), no se detectaron patógenos considerados de alto riesgo entre los contactos.
La OMS mantiene un seguimiento del caso y solicitó información adicional a Moscú para determinar qué provocó la neumonía grave, qué agente infeccioso habría motivado las medidas sanitarias y si existe un segundo trabajador afectado por una neumonía de origen desconocido. El organismo internacional advirtió que todavía no cuenta con información suficiente para realizar una evaluación exhaustiva del riesgo.
En Argentina, por el momento, no se dispusieron restricciones para viajeros ni cambios en las recomendaciones vigentes. La reunión convocada por Salud tiene como objetivo analizar la evidencia disponible antes de adoptar alguna medida preventiva. Entre las alternativas bajo evaluación aparecen eventuales recomendaciones para quienes viajen a Rusia, aunque todavía no existe una decisión oficial al respecto.
La peste neumónica es una de las formas más graves de la infección provocada por la bacteria Yersinia pestis. Puede afectar directamente los pulmones y, cuando existe una persona infectada, transmitirse mediante partículas respiratorias durante contactos cercanos. Sin embargo, la situación en Rusia continúa bajo investigación y no está confirmado que el fallecimiento de la trabajadora haya sido provocado por esta enfermedad.



