
Irán elevó este lunes el tono de sus advertencias hacia Estados Unidos y sus aliados regionales, al señalar que responderá con ataques “continuos, efectivos y dolorosos” ante cualquier nueva acción militar contra su territorio.
La amenaza fue difundida por el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, uno de los principales centros de conducción militar iraní, que aseguró haber recibido información sobre una posible reanudación de los ataques estadounidenses.
Según el comunicado iraní, cualquier nueva ofensiva de Washington tendría como posibles objetivos sus bases e intereses militares en Medio Oriente. Teherán también advirtió a los países de la región que colaboren con Estados Unidos que podrían ser considerados participantes del conflicto y que, en ese caso, no contarían con la misma contención por parte de las fuerzas iraníes.
La advertencia se conoció después de una reunión realizada en Europa en la que participaron altos mandos militares de Estados Unidos, Israel y varios países árabes, entre ellos Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait, Qatar, Jordania y Egipto.
Desde Teherán sostienen que ese encuentro estaría relacionado con preparativos para retomar las operaciones militares, aunque esa interpretación corresponde a las autoridades iraníes.
En paralelo, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, endureció las condiciones para una eventual reapertura del estrecho de Ormuz y para retomar las negociaciones con Washington.
Entre los reclamos planteados por Teherán aparecen el levantamiento del bloqueo sobre puertos y buques iraníes, la liberación de activos congelados y garantías de que Estados Unidos no intervenga en los asuntos internos del país.
La tensión también aumentó por las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó que se encuentra evaluando distintas alternativas frente a Irán, incluida la posibilidad de continuar con la presión económica o avanzar hacia una salida negociada.
Mientras tanto, el estrecho de Ormuz permanece como uno de los principales puntos de conflicto por su importancia para el transporte internacional de petróleo y gas.
La situación mantiene abierta la posibilidad de una nueva escalada militar en Medio Oriente, aunque también continúan las gestiones diplomáticas para buscar una salida al conflicto. En este escenario, tanto Washington como Teherán mantienen posiciones públicas enfrentadas y han intercambiado nuevas advertencias durante los últimos días.



