
El gobernador Raúl Jalil recibió en Casa de Gobierno a los caciques de las comunidades de El Tolar y Chistín, ubicadas en el norte del departamento Belén, para analizar el avance de los trabajos que se ejecutan en la zona y evaluar nuevas obras destinadas a mejorar la conectividad vial de estas comunidades.
El encuentro permitió abordar las necesidades de infraestructura de una región donde las condiciones de los caminos tienen un impacto directo en el acceso de los habitantes a servicios esenciales y en la comunicación con otras localidades.
Uno de los principales temas tratados fue el estado de los trabajos que se realizan sobre la ruta que une El Durazno con El Tolar. En este sector, la intervención se lleva adelante mediante un esquema de trabajo conjunto entre la Dirección de Vialidad Provincial y el personal del municipio de Puerta de Corral Quemado, que aportan recursos y capacidades para mejorar las condiciones del trazado.
Durante la reunión, tanto el mandatario provincial como los representantes de las comunidades destacaron esta articulación como una herramienta para avanzar sobre las dificultades que presenta la infraestructura vial en el norte belicho.
El encuentro también permitió poner sobre la mesa una obra de mayor alcance para la comunidad de Chistín: la posibilidad de pavimentar el tramo comprendido entre el ingreso a La Ciénaga, donde se encuentra emplazado el hospital comunal, y Chistín.
Se trata de aproximadamente 14 kilómetros de camino cuya pavimentación modificaría las condiciones actuales de circulación y permitiría mejorar la conexión entre ambas localidades. Además de facilitar el traslado cotidiano de los vecinos, una vía en mejores condiciones resulta especialmente relevante para el acceso al sistema sanitario, el transporte de bienes y la comunicación con otros puntos del departamento.
La propuesta forma parte de las necesidades de infraestructura planteadas por las comunidades y quedó incorporada al análisis de futuras obras viales para la zona. La reunión entre el Gobierno provincial y los representantes comunitarios permitió así avanzar en una agenda que combina el mantenimiento y mejoramiento de los caminos existentes con la posibilidad de proyectar nuevas intervenciones.
En una región donde las distancias y las características del territorio pueden dificultar la circulación, las obras viales aparecen como un factor determinante para fortalecer la conectividad y mejorar las condiciones de vida de los habitantes.



