Maduro, la caída.
Venezuela liberó en las últimas horas a Yaacob Harari, un ciudadano argentino-israelí de 72 años que permanecía detenido desde hacía más de un año en el penal de El Rodeo I, el mismo centro de detención donde continúa alojado el gendarme catamarqueño Nahuel Gallo.
La excarcelación fue confirmada por organismos de derechos humanos y reavivó las expectativas por la situación del uniformado argentino, cuyo paradero y estado siguen siendo motivo de preocupación.
Harari había sido detenido en el marco de las detenciones calificadas como políticas por organizaciones internacionales y permaneció más de 450 días privado de su libertad.
Durante ese tiempo compartió cautiverio con Nahuel Gallo, detenido en diciembre de 2024, y su liberación se dio en el contexto de una serie de excarcelaciones anunciadas por el régimen venezolano, que incluyen a ciudadanos extranjeros.
La noticia generó alivio entre familiares y activistas, pero también renovó los reclamos por la libertad de Gallo, quien continúa detenido sin información oficial clara sobre su situación procesal.
Organismos humanitarios y referentes políticos insisten en que la liberación de Harari debe ser el primer paso hacia la excarcelación de todos los presos políticos, entre ellos el gendarme argentino.