
El Gobierno de México oficializó una nueva regulación para limitar el uso de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y otros equipos electrónicos personales durante la jornada escolar en las instituciones de educación básica, tanto públicas como particulares.
La medida alcanzará a estudiantes de preescolar, primaria y secundaria y comenzará a aplicarse el 3 de noviembre de 2026, luego de un período destinado a informar a las comunidades educativas sobre las nuevas disposiciones.
La regulación establece que los estudiantes podrán llevar sus teléfonos a la escuela, pero deberán mantenerlos guardados durante la jornada escolar. La restricción comprende también los recreos y no solamente el momento de las clases.
El uso de estos dispositivos quedará permitido cuando exista una finalidad educativa previamente programada y bajo la orientación de los docentes. También se contemplan excepciones vinculadas con situaciones de emergencia, necesidades de salud, discapacidad, accesibilidad, inclusión y otras circunstancias extraordinarias de cada comunidad escolar.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) señaló que la decisión busca favorecer la atención, la concentración, la convivencia y el aprendizaje, además de promover un uso responsable y seguro de la tecnología. El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, sostuvo que la regulación procura fortalecer el contacto humano dentro de las escuelas y proteger el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.
La medida fue acordada por las autoridades educativas de las 32 entidades federativas y estuvo precedida por una consulta en la que participaron más de 565 mil docentes; según la SEP, el 81% manifestó su respaldo a establecer reglas para regular estos dispositivos.
La normativa también establece diferencias para otros niveles educativos. En la educación media superior, las instituciones deberán definir sus propias restricciones al uso no pedagógico de celulares mediante procesos de consulta y acuerdos con sus comunidades educativas.
En el nivel superior, se promoverá el uso responsable y seguro de los dispositivos, respetando la autonomía de las universidades e instituciones. De esta manera, México avanza hacia una regulación nacional que busca reducir el uso no educativo de los teléfonos durante el tiempo escolar, sin establecer una prohibición absoluta de llevarlos a los establecimientos.



