Momentos de extrema angustia se vivieron cuando el pequeño Bastian, de apenas 2 años, cayó accidentalmente a una fosa de aproximadamente seis metros de profundidad.
El dramático episodio generó desesperación en su familia y conmocionó a los vecinos, que rápidamente acudieron a colaborar.
Según relató la abuela del menor, el niño se encontraba en las inmediaciones cuando, en un descuido, cayó dentro de la perforación. De inmediato comenzaron los gritos y pedidos de auxilio, mientras familiares y vecinos intentaban asistirlo y dar aviso a los servicios de emergencia.
Tras intensos minutos de tensión, el propio padre del pequeño logró descender y rescatarlo sano y salvo. Bomberos y efectivos policiales que llegaron al lugar también participaron del operativo preventivo.
La abuela agradeció emocionada a todos los que colaboraron y destacó que, pese al susto, el hecho tuvo un final feliz.