Estados Unidos.
Al menos millones de personas salieron a las calles este fin de semana en Estados Unidos para expresar su rechazo a las políticas del presidente Donald Trump en la que se ha convertido en la tercera gran movilización del movimiento “No Kings” desde 2025. Organizaciones y líderes sociales describieron las marchas como una de las jornadas de protesta más amplias en la historia reciente del país.
Las manifestaciones se realizaron en más de 3.300 lugares en los 50 estados, con actividades reportadas en ciudades como Minnesota, Boston, Washington D.C., Nueva York, Los Ángeles, Atlanta y Seattle, entre otras. Los organizadores estimaron la participación de 8 millones o más personas en todo el país, superando las cifras de protestas anteriores.
El nombre del movimiento, “No Kings”, hace referencia simbólica a la independencia de Estados Unidos del Reino Unido en 1776 y se ha transformado en una consigna contra lo que los manifestantes consideran un gobierno autoritario y políticas que socavan derechos democráticos.
Las críticas se centraron en varios frentes: desde el alto costo de vida y políticas migratorias hasta la oposición a las decisiones del Gobierno relacionadas con el conflicto en Irán y el uso de fuerzas federales. En ciudades principales, figuras culturales y políticas participaron de los actos; por ejemplo, el actor Robert De Niro tomó la palabra en una conferencia de prensa, calificando a Trump como “una amenaza para las libertades y la seguridad”.
Las marchas también tuvieron eco internacional con protestas solidarias en países de Europa como España, Francia, Italia, Portugal, Gran Bretaña y Alemania, donde los simpatizantes del movimiento “No Kings” se concentraron frente a consulados y centros urbanos en solidaridad con las demandas en Estados Unidos.
Hasta el momento, la Casa Blanca se ha referido a las protestas como expresiones políticas, sin reconocer su magnitud como un desafío mayor al liderazgo de Trump.