La campaña de ventas de juguetes por las fiestas de Navidad cerró con un balance negativo. Según datos difundidos por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, la comercialización en unidades cayó cerca de un 7% en comparación con el mismo período del año anterior, reflejando un escenario de consumo más prudente y presupuestos familiares ajustados.
Desde el sector indicaron que, si bien diciembre mostró una leve recuperación respecto de noviembre mes que había evidenciado una fuerte retracción, el repunte de último momento no fue suficiente para revertir las caídas acumuladas durante el año, especialmente tras el retroceso registrado en el Día del Niño.
El presidente de la entidad, Matías Furió, explicó que las promociones, los descuentos y las opciones de pago en cuotas fueron determinantes para sostener las ventas en los días previos a Nochebuena.
En ese marco, se consolidó una tendencia marcada hacia el uso de medios electrónicos: casi la totalidad de las compras se realizaron con tarjetas de crédito o billeteras virtuales, mientras que el efectivo prácticamente desapareció como forma de pago.El informe también señala que las ventas online se mantuvieron estables y representaron aproximadamente una cuarta parte del mercado, sin mostrar crecimiento interanual.
En contrapartida, los comercios físicos tradicionales fueron los más afectados, con una caída cercana al 10%, impactando de lleno en el resultado general del rubro.En cuanto a los valores de compra, el ticket promedio fue más bajo en las jugueterías barriales y supermercados, donde predominó la adquisición de productos económicos y de gama media, mientras que las cadenas especializadas registraron montos más elevados por unidad.
Desde la Cámara destacaron que durante el año no se aplicaron aumentos de precios y remarcaron el buen desempeño del juguete de producción nacional, favorecido por precios estables y una mejor relación costo – calidad.
En cambio, los productos importados mostraron un comportamiento irregular, con sobreoferta y valores poco competitivos, lo que influyó negativamente en la decisión de los consumidores.
De cara a Reyes Magos, el sector mantiene expectativas moderadas y anticipa que el comportamiento de compra continuará siendo cauteloso.