Pedro Lines, designado por el Gobierno para conducir el organismo estadístico nacional, es un economista técnico con larga trayectoria en estadísticas públicas y macroeconómicas, que hasta ahora se desempeñaba como director técnico del INDEC y era considerado el “número dos” dentro del instituto.
Lines es Licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y tiene un máster en Economía por el Centro de Estudios Macroeconómicos. Actualmente también cursa una maestría en Minería de Datos en la Universidad Austral, lo que refuerza su perfil académico y técnico.
Antes de ocupar su cargo como director técnico en el INDEC, Lines acumuló experiencia internacional y en distintas áreas estadísticas. Entre 2011 y 2016 trabajó en la Autoridad Estadística de Qatar, donde estuvo a cargo de la construcción de cuadros complejos como los de Oferta-Utilización y las cuentas por sector institucional del país.
Además, entre 2016 y 2018 lideró tareas fundamentales para Argentina como la compilación de estimaciones de Balanza de Pagos, Deuda Externa y Posición de Inversión Internacional (PII). En el organismo también coordinó la elaboración del Programa Estadístico Anual del país y el desarrollo de normas y procedimientos para censos, encuestas e indicadores sociales y económicos.
Su carrera profesional se inició en el área de Cuentas Nacionales del INDEC, participando en la recolección, validación y análisis de datos para series históricas, y más tarde ocupando responsabilidades técnicas en matrices de insumo-producto y estimaciones de consumo e inversión. Su trayectoria también incluye labores docentes, como ayudante ad honorem de Econometría en la UBA durante más de diez años.
Caputo remarcó al anunciar su designación que Lines es “un funcionario de excelente trayectoria e intachable”, y destacó su rol dentro del organismo estadístico en distintos momentos críticos, incluso en períodos con cuestionamientos sobre la fiabilidad de las cifras.
La asunción de Lines ocurre en un contexto de tensión por la medición oficial de la inflación: tras la salida de Lavagna, el Gobierno decidió postergar la implementación de una nueva metodología para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC) hasta que el proceso de desinflación esté consolidado.