La esperada Finalissima entre las selecciones de Argentina y España fue cancelada oficialmente y no se disputará el próximo 27 de marzo como estaba previsto en el estadio Estadio Lusail, en Qatar.
El encuentro iba a enfrentar al campeón de la Copa América 2024 con el ganador de la Eurocopa 2024, pero finalmente quedó suspendido debido a la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente y a las negociaciones fallidas entre la UEFA y la Asociación del Fútbol Argentino para encontrar una nueva sede.
Las confederaciones mantuvieron al menos cuatro reuniones para intentar reprogramar el partido. En ese marco, el presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, viajó de urgencia a Buenos Aires para reunirse con el titular de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y analizar posibles alternativas.
Entre las opciones para albergar el encuentro surgió el Estadio Santiago Bernabéu, propuesto por la Real Federación Española de Fútbol, aunque la idea fue rechazada por Tapia, quien expresó su intención de que el partido se jugara en el Estadio Monumental.
La situación se agravó cuando la Asociación de Fútbol de Qatar suspendió los partidos del torneo local luego de la reacción militar de Irán, que lanzó misiles hacia Doha en el marco del conflicto regional.
Aunque días después se intentó mantener la sede en Qatar, las delegaciones no llegaron a un acuerdo.
Finalmente, las autoridades confirmaron que, debido a la situación política y de seguridad en la región, el encuentro no podrá disputarse en la fecha prevista.