
El Gobierno nacional volvió a registrar un superávit fiscal en agosto, luego de afrontar importantes vencimientos de deuda pública, según informó el ministro de Economía, Luis Caputo.
El resultado se conoció al difundirse los datos correspondientes a las cuentas públicas y mostró que, durante los primeros ocho meses de 2026, el resultado primario acumuló un equivalente al 1,1% del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que el resultado financiero alcanzó el 0,2%.
Uno de los aspectos destacados por Economía fue que el resultado financiero contempla el impacto de los intereses de la deuda pública. Durante el período analizado, el pago de intereses netos de tenencias intra sector público alcanzó los $1.354.793 millones.
Pese a ese desembolso, las cuentas públicas mantuvieron un resultado financiero positivo, mientras que Caputo señaló que este indicador registró un crecimiento interanual del 62,8%.
El ministro vinculó estos resultados con la política fiscal implementada por la administración de Javier Milei, basada en una reducción del gasto público. Según explicó Caputo, el ordenamiento de las cuentas se produjo paralelamente a una reducción acumulada de impuestos equivalente a alrededor del 3% del PBI.
En términos reales, el gasto primario total registró una disminución interanual del 0,5%, aunque algunas partidas mostraron incrementos durante el mismo período.
Entre los componentes que tuvieron una evolución positiva se encuentran las prestaciones de la Asignación Universal por Hijo (AUH), que aumentaron 4,9% interanual en términos reales, y las prestaciones del PAMI, que registraron una suba real del 9,7%. De esta manera, el Gobierno busca sostener el resultado fiscal positivo en un año en el que las cuentas públicas también están condicionadas por el calendario de vencimientos de deuda y por la evolución de los ingresos y gastos del Estado.



