
Una delegación integrada por excombatientes y familiares de soldados argentinos caídos durante la guerra de 1982 viajó a las Islas Malvinas y realizó un homenaje en el cementerio de Darwin.
Durante la visita, desplegaron banderas argentinas y presentaron una especialmente confeccionada con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”, cuyo diseño tomó como referencia la bandera que los jugadores de la Selección Argentina exhibieron después de derrotar a Inglaterra en el último Mundial.
El homenaje tuvo lugar en el cementerio de Darwin, donde descansan los restos de soldados argentinos que murieron durante el conflicto del Atlántico Sur. Los integrantes de la delegación también entonaron el Himno Nacional frente a las tumbas y dejaron distintos elementos en recuerdo de los caídos. El grupo estuvo conformado por aproximadamente una docena de veteranos y familiares pertenecientes a distintos centros de excombatientes.
Durante su permanencia en las islas, los visitantes recorrieron Puerto Argentino y diferentes sectores donde se desarrollaron combates durante la guerra. Para algunos de los excombatientes, el regreso tuvo además un significado personal después de más de cuatro décadas.
Ramón Robles, uno de los integrantes de la delegación, definió la visita como un viaje de carácter humanitario y destacó la importancia de regresar al lugar donde combatieron para poder cerrar una etapa marcada por las experiencias de 1982.
Otro de los testimonios fue el de Eduardo Albornoz, quien recordó las condiciones en las que muchos jóvenes llegaron al conflicto. Según relató, varios soldados llevaban apenas un mes de incorporados al servicio militar cuando fueron enviados a las islas y durante la guerra sufrieron una importante pérdida de peso debido a las condiciones que atravesaron.
El viaje de la delegación finalizó el viernes, después de una semana de homenajes y recorridas por distintos puntos de las Islas Malvinas.
El diseño de la bandera permitió vincular una celebración reciente de la Selección Argentina con la memoria de la guerra y el reclamo argentino sobre las islas. Su presencia en el cementerio de Darwin convirtió el homenaje en una imagen de fuerte contenido simbólico para los veteranos y familiares que participaron del viaje.



