Referentes sindicales y dirigentes del interior provincial advirtieron que la caída de la actividad económica y la disminución de recursos ya comienza a sentirse con fuerza en los municipios de Catamarca, donde varias comunas atraviesan dificultades para sostener el funcionamiento cotidiano y afrontar compromisos salariales.
Desde distintos sectores señalaron que la baja en la coparticipación y la retracción de la economía afectan directamente a las administraciones locales, que dependen en gran medida de esos recursos para financiar su estructura. En muchos municipios del interior, una gran parte del presupuesto se destina al pago de sueldos, lo que reduce considerablemente el margen para afrontar aumentos salariales o nuevas erogaciones.
En ese contexto, se remarcó que la situación genera preocupación entre trabajadores y autoridades municipales, ya que el deterioro de las finanzas públicas podría derivar en conflictos laborales si no se logran acuerdos o mecanismos de compensación para sostener los ingresos de los empleados.
También se advirtió que la crisis económica nacional repercute con mayor fuerza en las localidades más pequeñas, donde la dependencia de los fondos coparticipables es mayor y la recaudación propia resulta limitada. Esto obliga a las gestiones municipales a ajustar gastos, priorizar servicios esenciales y postergar obras o inversiones.
Frente a este panorama, dirigentes gremiales insistieron en la necesidad de abrir instancias de diálogo y negociación salarial para evitar que la crisis económica termine profundizando los conflictos laborales en distintos municipios de la provincia.