
La Policía de Mendoza detuvo al principal sospechoso por el crimen de Leonel Santino Ortiz, un niño de 7 años que murió tras quedar en medio de una balacera ocurrida el lunes por la noche en su vivienda, ubicada en el asentamiento Junín, en el departamento de Las Heras. El arresto se concretó este martes, menos de 12 horas después del ataque, durante un operativo realizado en el barrio San Martín.
Según la investigación, tres personas habrían participado del ataque y efectuado múltiples disparos contra la vivienda. Uno de los proyectiles alcanzó a Leonel y le provocó una gravísima herida que derivó en un shock hipovolémico. El pequeño fue trasladado de urgencia al Hospital Carrillo en un vehículo particular, pero los médicos no pudieron salvarle la vida.
El detenido es señalado como el presunto autor de los disparos que terminaron con la vida del niño. La Dirección de Investigaciones trabajó durante la madrugada con testimonios y otros elementos incorporados a la causa hasta lograr identificarlo y localizarlo.
Ahora quedó a disposición de la Justicia, que deberá determinar su responsabilidad y la eventual participación de los otros sospechosos.
Una de las principales hipótesis apunta a que el ataque habría sido una represalia relacionada con un conflicto previo entre grupos y que podría estar vinculado con un presunto enfrentamiento por drogas o un robo.
Sin embargo, el móvil todavía no fue confirmado y continúa bajo investigación. Los atacantes habrían escapado del lugar en un automóvil rojo luego de la balacera.
El caso generó una fuerte conmoción en Las Heras, ya que Leonel quedó atrapado en un enfrentamiento que, según las primeras líneas investigativas, no estaría dirigido directamente contra él. La Fiscalía deberá avanzar ahora con las pruebas para establecer cómo ocurrió el ataque, cuál fue la participación concreta del detenido y quiénes fueron los demás involucrados.



