La Cámara Federal de Salta resolvió revocar el sobreseimiento de Héctor Romero, el camionero que fue la última persona en ver con vida a María Cash, y ordenó que la investigación continúe al considerar que aún existen indicios que impiden desvincularlo del caso.
El fallo hizo lugar a los recursos presentados por el fiscal general y por el defensor público de la familia Cash, quienes habían cuestionado la decisión dictada el 12 de mayo de 2025, que había cerrado la causa por el delito de homicidio agravado por alevosía sin agotar las medidas de prueba.
Los jueces coincidieron con la postura de la Fiscalía, especialmente en lo referido a la debilidad y falsedad de testimonios que sostenían que Romero había dejado a la joven con vida en otro punto del recorrido. Según el tribunal, esas declaraciones no resultan creíbles y algunas ya fueron descartadas judicialmente por contener contradicciones y datos falsos.
María Cash desapareció el 8 de julio de 2011, cuando fue vista por última vez en la rotonda de Torzalito, en General Güemes, al subir al camión conducido por Romero. Desde entonces, su paradero continúa siendo un misterio.
En su apelación, el fiscal sostuvo que el sobreseimiento fue dictado de manera prematura y sin alcanzar la “certeza negativa” que exige la ley para cerrar una investigación. Señaló, además, que restan peritajes relevantes, entre ellos el análisis de geolocalización, recorridos y velocidades del camión, así como el estudio de comunicaciones y vínculos del entorno del imputado, donde se detectaron conversaciones consideradas sospechosas.
La representación legal de la familia Cash remarcó que, tratándose de la desaparición de una mujer, el Estado tiene un deber de diligencia reforzado, lo que impide clausurar la causa mientras subsistan hipótesis razonables. Subrayaron que está probado que María Cash desapareció luego de subir al camión de Romero, sin que exista evidencia confiable de que haya sido vista con vida posteriormente.
La defensa del camionero, por su parte, solicitó que se mantuviera el sobreseimiento, argumentando que Romero colaboró con la investigación, declaró voluntariamente y que peritajes de Gendarmería avalan su versión.
También sostuvo que hubo testigos que dijeron haber visto a Cash después de su presunto descenso del camión, versión que fue desestimada por el tribunal.
En su resolución, la Cámara fue contundente al afirmar que el sobreseimiento en etapa de instrucción equivale a una absolución anticipada, y solo puede dictarse cuando existe plena certeza de que el hecho no ocurrió o que el imputado no participó. “La duda no juega a favor del acusado en esta instancia”, señalaron los jueces.
Finalmente, el tribunal destacó que Romero fue la última persona confirmada que estuvo con María Cash, que su relato presenta inconsistencias y que no hay testigos fiables que respalden su versión. Con estos fundamentos, ordenó que la causa continúe abierta y que se profundicen las medidas pendientes para intentar esclarecer uno de los casos más emblemáticos de desaparición en la Argentina.