
El Senado de la Nación dio media sanción a un nuevo régimen de biocombustibles, luego de incorporar cambios de último momento para destrabar las diferencias entre los distintos bloques. La iniciativa establece un aumento progresivo de los porcentajes obligatorios de mezcla de biocombustibles con naftas y gasoil y ahora deberá ser analizada por la Cámara de Diputados.
El proyecto eleva el corte obligatorio de bioetanol del 12% al 15% para las naftas, mientras que el biodiésel pasará del 7,5% al 10% para el gasoil, en ambos casos luego de un período de transición.
Para el bioetanol, se mantiene una participación del 6% para el producto elaborado a partir de caña de azúcar y otro 6% para el proveniente del maíz, mientras que el porcentaje restante quedará sujeto a competencia entre los productos habilitados.
Uno de los principales puntos de discusión estuvo relacionado con el biodiésel y la participación de las pequeñas y medianas empresas del sector.
Los cambios incorporados antes de la votación establecieron diferencias entre empresas integradas y no integradas, además de mecanismos destinados a limitar la concentración del mercado. Entre las modificaciones se incluyó un límite para la participación de una misma empresa o grupo económico en el mercado de biodiésel.
La iniciativa obtuvo 41 votos a favor y 25 en contra. El debate atravesó a los distintos bloques políticos de acuerdo con los intereses productivos de cada provincia, particularmente por el impacto que el nuevo esquema podría tener sobre las industrias regionales.
Legisladores que cuestionaron el proyecto advirtieron sobre el riesgo de una mayor concentración del mercado y plantearon la necesidad de proteger a los pequeños productores.
El nuevo régimen también contempla mecanismos para avanzar hacia una mayor competencia en la comercialización de los biocombustibles y establece herramientas vinculadas con la formación de precios y la organización regional del mercado.
La propuesta declara de interés público la fabricación, almacenamiento, mezcla, comercialización y autoconsumo de biocombustibles en todo el territorio nacional.
Con la media sanción del Senado, el proyecto será girado a la Cámara de Diputados, donde todavía no existe un cronograma definido para su tratamiento. Su eventual aprobación definitiva determinará el nuevo marco regulatorio para una actividad de fuerte presencia en distintas provincias y vinculada con las cadenas agroindustriales y energéticas del país.



