Un escándalo sacude a la Policía de Tucumán luego de que se descubriera que varios efectivos utilizaban a detenidos como mano de obra para realizar trabajos de albañilería en una vivienda particular.
El hecho salió a la luz tras una denuncia anónima que alertó sobre la presencia de personas privadas de la libertad circulando sin custodia en la localidad de El Cadillal. A partir de esa información, la Justicia y Asuntos Internos iniciaron una investigación que confirmó que los reclusos eran trasladados desde la Comisaría Chusca para trabajar en una casa perteneciente a un alto mando policial.
Como consecuencia, dos policías y dos presos fueron detenidos, mientras que el jefe y el subjefe de la Unidad Regional Norte fueron pasados a disponibilidad preventiva mientras se sustancia el sumario administrativo.
El ministro de Seguridad de Tucumán, Eugenio Agüero Gamboa, calificó el episodio como “un golpe muy fuerte para la institución”, aunque destacó que “esto demuestra que estamos trabajando con firmeza en la depuración interna”.
La causa sigue en manos de la Justicia provincial, que deberá determinar las responsabilidades penales de los implicados y si existieron más casos similares dentro de la fuerza.