
La Justicia avanza con una nueva etapa de la investigación sobre el patrimonio del exjefe de Gabinete Manuel Adorni, en una causa en la que se analiza un presunto enriquecimiento ilícito.
La Policía Federal Argentina comenzó a peritar las ocho billeteras de Bitcoin que el exfuncionario presentó para justificar el origen de unos US$591.544 que, según su explicación, obtuvo mediante operaciones con criptomonedas realizadas entre 2014 y 2018.
El Departamento Técnico Cibercrimen de la Policía Federal deberá analizar las direcciones de las billeteras y reconstruir sus movimientos.
La Fiscalía busca determinar no solamente quién tiene actualmente las claves privadas, sino también si es posible establecer que Adorni tenía el control de esas cuentas durante el período en el que, según su presentación, se realizaron las operaciones. También se intenta determinar si las transacciones pudieron haber sido realizadas por una misma persona o si intervinieron terceros.
La defensa de Adorni ya logró acreditar técnicamente que las ocho direcciones existen y que actualmente tiene acceso a ellas. Para hacerlo, presentó las claves privadas bajo resguardo y firmó un “mensaje de desafío” generado por la Fiscalía dentro de cada billetera. Técnicos especializados verificaron posteriormente las firmas y dejaron constancia del procedimiento.
Sin embargo, la Fiscalía busca avanzar un paso más: tener una clave hoy permite demostrar control actual sobre una billetera, pero no necesariamente demuestra quién la controlaba años atrás.
El fiscal federal Gerardo Pollicita también amplió la investigación sobre la situación económica de Adorni y de su esposa, Bettina Angeletti. Se solicitaron datos laborales, tributarios y patrimoniales para reconstruir sus ingresos y bienes a lo largo de distintos períodos, además de información sobre inmuebles, vehículos y operaciones financieras.
El objetivo es contrastar la explicación de la defensa, que sostiene que los fondos utilizados para las inversiones en criptomonedas provenían de ahorros familiares acumulados antes de 2014.
La investigación deberá determinar si la documentación y los peritajes permiten respaldar la explicación sobre el origen de los fondos. Por ahora, la existencia de las billeteras y el control actual de las claves fueron comprobados, pero la Justicia todavía analiza si esos elementos permiten vincular a Adorni con las operaciones realizadas entre 2014 y 2018 y establecer la procedencia del dinero que posteriormente fue incorporado a su patrimonio.



