
Los abogados Alfredo Gascón y Miguel Ángel Molina renunciaron este viernes a la defensa de Facundo Moyano en la causa judicial en la que se investigan presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad contra su expareja, Candela Arizaga.
La decisión se produjo en medio de diferencias vinculadas con la estrategia de defensa y luego de que la Fiscalía de Género Norte resolviera mantener las restricciones que pesan sobre el dirigente.
La salida de los abogados fue comunicada mediante un escrito presentado ante la Fiscalía, en el que se hizo referencia a “desavenencias insalvables en la estrategia de defensa”. Hasta las últimas horas, los letrados habían solicitado que se revisaran las medidas cautelares impuestas a Moyano, particularmente la prohibición de acercamiento y contacto con Arizaga. Sin embargo, la fiscal Florencia Nocerez resolvió mantenerlas sin modificaciones.
Actualmente, Moyano tiene prohibido acercarse a menos de 300 metros de Arizaga y mantener cualquier tipo de contacto con ella. Además, la Fiscalía dispuso que vuelva a ser indagado para determinar si existió algún contacto entre ambos mientras estaba vigente la restricción judicial, situación que, de comprobarse, podría ser analizada como un presunto delito de desobediencia.
La causa se inició a partir de un episodio ocurrido durante la madrugada del 4 de agosto en el barrio porteño de Belgrano. Arizaga fue interceptada por efectivos de la Policía de la Ciudad luego de salir del edificio donde reside Moyano y, según el relato de un agente incorporado al expediente, manifestó que había sido golpeada y retenida contra su voluntad.
Moyano fue detenido y posteriormente recuperó la libertad bajo medidas cautelares. Con posterioridad, Arizaga negó haber sufrido violencia física o psicológica y también rechazó haber estado privada de su libertad. La investigación continúa y, por el momento, las restricciones judiciales permanecen vigentes.



