Rodrigo Paz Pereira, candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), ha ganado las elecciones presidenciales de Bolivia con el 54,53% de los votos en la segunda vuelta celebrada el 19 de octubre de 2025, derrotando a Jorge “Tuto” Quiroga, quien obtuvo el 45,47%. Este resultado marca el fin de dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS) en el país andino.
Un giro hacia el centro-liberalismo
Paz Pereira, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, ha emergido como una figura política destacada en Bolivia. En las elecciones del 17 de agosto, obtuvo el 32% de los votos en la primera vuelta, superando a otros candidatos como Jorge Quiroga y Samuel Doria Medina. Su victoria en la segunda vuelta refleja un deseo de cambio en la ciudadanía, cansada de la gestión del MAS.
Su propuesta económica se basa en un modelo denominado “capitalismo para todos”, que incluye la descentralización del presupuesto, recortes al gasto público, estímulos a la iniciativa privada mediante créditos baratos y un impuesto único inferior al 10%. En el ámbito internacional, Paz ha expresado su admiración por el presidente argentino Javier Milei, destacando su defensa de la libertad económica y su enfoque liberal.
Relación con Javier Milei
Aunque no se ha registrado una colaboración directa entre Paz Pereira y Milei, ambos comparten una visión económica liberal. Paz ha manifestado su interés en implementar políticas similares a las de Milei en Bolivia, buscando reformas estructurales que promuevan la libertad económica y la reducción del tamaño del Estado.
Desafíos económicos y propuestas de gobierno
Bolivia enfrenta una grave crisis económica, con una inflación del 23%, escasez de dólares y combustibles, y una caída en las exportaciones de gas natural. Paz Pereira ha prometido reformas económicas moderadas, como la eliminación del tipo de cambio fijo, la reducción de subsidios a los combustibles y una disminución de la inversión pública para estabilizar la economía sin generar recesión o inflación descontrolada.
Su victoria representa una oportunidad para Bolivia de transitar hacia una nueva etapa política, caracterizada por la unidad nacional y el fortalecimiento de las instituciones democráticas. El presidente electo asumirá el cargo el 8 de noviembre de 2025, marcando el inicio de una nueva era política en Bolivia.