La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, endureció su discurso en medio de la crisis postelectoral y exigió este miércoles a la Policía Nacional que “esté a la altura de este momento histórico” para proteger la soberanía y el orden constitucional del país frente a lo que ella calificó de amenazas graves contra la democracia.
Castro hizo el llamado durante una ceremonia de ascensos de la fuerza policial, en Tegucigalpa, cuando aún no se han dado a conocer los resultados oficiales de las elecciones generales celebradas el 30 de noviembre.
La mandataria responsabilizó a sectores internos y externos por una supuesta intención de desconocer la voluntad popular expresada en las urnas y denunció que se estaría gestando un “golpe electoral”.
Según Castro, existe información de inteligencia que apunta a una agresión contra el orden democrático para favorecer a ciertos candidatos, en un contexto donde el candidato conservador Nasry Asfura lidera el recuento preliminar con el 40,54 % de los votos, seguido muy de cerca por Salvador Nasralla, mientras que la oficialista Rixi Moncada aparece en tercer lugar sin reconocer los datos divulgados.
Frente a esta situación, Castro subrayó que no se permitirá “ni golpes ni fraudes” y reiteró la importancia de garantizar el derecho de los ciudadanos a manifestarse pacíficamente, al tiempo que pidió a las fuerzas de seguridad cerrar el paso a cualquier intento de ruptura del orden constitucional.
También anunció que mañana designará al nuevo jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas y confirmó que su mandato concluirá el 27 de enero de 2026, tal como lo establece la Constitución hondureña.