Una potente tormenta de nieve y hielo que ha recorrido gran parte del centro y este de Estados Unidos desde el fin de semana ha provocado al menos 51 muertos en 14 estados, con impactos que van desde acumulaciones históricas de nieve hasta cortes masivos de energía eléctrica y cancelaciones de vuelos.
El fenómeno meteorológico provocó nieve intensa, lluvia helada y temperaturas extremadamente bajas que extendieron sus efectos desde Texas hasta el noreste del país, incluidas ciudades como Nueva York, donde se reportaron al menos diez fallecidos, muchos de ellos personas sin hogar expuestas al frío.
Además de las víctimas fatales, la tormenta dejó a centenares de miles de hogares sin electricidad y calefacción, con importantes interrupciones en el transporte terrestre y aéreo.
Equipos de emergencia trabajan para restablecer los servicios básicos, mientras otra ola de aire ártico amenaza con mantener las condiciones de frío extremo durante los próximos días.
En varias zonas se acumularon más de 30 centímetros de nieve y sensaciones térmicas de hasta -31 grados, mientras el frío polar seguirá en los próximos días.
Más de 690 mil personas quedaron sin luz, sobre todo en Misisipi y Tennessee, con caída de árboles, rutas cortadas y refugios de emergencia habilitados.
El temporal provocó cierres de escuelas, rutas y la cancelación de más de 8 mil vuelos, además de múltiples muertes por accidentes y exposición al frío.