
La situación vuelve a encender las alarmas en Catamarca. Hasta el 11 de septiembre se contabilizaron 234 incendios forestales en distintos puntos de la provincia durante lo que va del año, según informó la Dirección de Brigada de Lucha contra Incendios Forestales, dependiente de la Secretaría de Seguridad.
El dato adquiere una dimensión todavía mayor al observar lo ocurrido durante los últimos diez días, período en el que se registraron 51 incendios, una cifra que refleja una marcada intensificación de la actividad ígnea en diferentes sectores del territorio provincial.
Los incendios recientes se localizaron en los departamentos Capital, Valle Viejo, Fray Mamerto Esquiú, Capayán y Santa María, mostrando que el problema no se concentra en un único sector geográfico.
La distribución territorial de los focos constituye una señal de preocupación, especialmente en un momento del año en el que comienza a incrementarse el riesgo asociado a la vegetación seca y a las condiciones meteorológicas.
En este escenario, la capacidad de respuesta de los organismos especializados resulta fundamental, pero también adquiere un papel decisivo la conducta de la población para evitar que pequeñas fuentes de fuego terminen transformándose en incendios de mayor magnitud.
Desde la Brigada de Lucha contra Incendios Forestales señalaron que la provincia permanece en alerta debido al elevado peligro de incendios, con un índice meteorológico ubicado actualmente en nivel naranja, considerado muy alto.
Esta condición obliga a extremar los cuidados y a reducir al mínimo aquellas acciones que puedan generar fuego en zonas rurales, áreas de monte, terrenos baldíos o lugares donde exista abundante vegetación seca. El riesgo no solamente está relacionado con las condiciones naturales, sino también con prácticas humanas que pueden provocar focos difíciles de controlar, particularmente cuando las llamas encuentran condiciones favorables para propagarse rápidamente.
Ante este panorama, las autoridades insistieron en la necesidad de evitar quemas y fogatas, no arrojar colillas de cigarrillos ni residuos capaces de iniciar un fuego y verificar que cualquier fuente de calor autorizada quede completamente apagada. También se remarcó la importancia de actuar con rapidez ante la aparición de humo o fuego y comunicarse inmediatamente con el SAE 911, ya que los primeros minutos pueden resultar determinantes para contener un foco antes de que se extienda.
La cantidad de incendios registrada en los últimos días vuelve a poner en primer plano la necesidad de una responsabilidad colectiva: la prevención continúa siendo la herramienta más efectiva para evitar que un descuido o una acción imprudente termine provocando daños ambientales, materiales y, eventualmente, poniendo en riesgo a comunidades y personas.




