
El Gobierno nacional volverá a intentar esta semana conseguir la aprobación en el Senado del proyecto de «Inviolabilidad de la Propiedad Privada», una iniciativa que incluye la eliminación de gran parte de las restricciones para que ciudadanos y empresas extranjeras puedan adquirir tierras rurales en Argentina.
Tras varios intentos frustrados por falta de votos, La Libertad Avanza asegura que llega con los apoyos necesarios para avanzar en una de las leyes más polémicas de su agenda legislativa.
La sesión fue convocada para el miércoles 6 de agosto y el oficialismo mantiene intensas negociaciones con bloques aliados para reunir la mayoría necesaria.
En las oportunidades anteriores, el proyecto debió postergarse debido a diferencias con sectores dialoguistas, especialmente por el capítulo referido a la compra de tierras por parte de extranjeros y el rol que tendrán las provincias en esas operaciones.
El texto establece que los Estados extranjeros y las empresas con participación estatal extranjera no podrán adquirir tierras rurales, salvo que cuenten con autorización tanto de la provincia donde se ubique el inmueble como del Poder Ejecutivo Nacional.
Para los particulares y empresas privadas extranjeras, en cambio, se eliminan los límites que imponía la legislación vigente, uno de los puntos que más cuestionamientos generó entre la oposición. Además, el proyecto elimina el mecanismo de «silencio administrativo», que permitía considerar aprobada una operación si las autoridades no respondían dentro de un plazo determinado.
La iniciativa forma parte de un paquete de reformas que el Gobierno considera prioritarias para atraer inversiones y fortalecer el derecho a la propiedad privada.
En la misma agenda legislativa también figuran el tratamiento del denominado Súper RIGI, la reforma electoral, proyectos sobre sociedades, salud mental y zonas frías, además de otras medidas económicas impulsadas por la Casa Rosada.
Mientras el oficialismo sostiene que la reforma permitirá generar mayor seguridad jurídica y atraer capitales para el desarrollo productivo, distintos sectores de la oposición advierten que la eliminación de restricciones podría facilitar la extranjerización de tierras estratégicas y afectar la soberanía nacional.
Con un escenario de paridad en la Cámara alta, la votación promete convertirse en uno de los debates políticos más importantes del segundo semestre.



