
El cantante de RKT Callejero Fino, cuyo nombre es Simón Natanael Alvarenga, fue convocado este viernes a declarar ante el fiscal de la UFI de Benavídez, en el marco de la causa en la que permanece detenido por la presunta portación ilegal de un arma de guerra.
La audiencia se desarrolla mientras la defensa intenta aportar elementos que permitan explicar las circunstancias en las que el músico circulaba en una Volkswagen Amarok sin patente y en cuyo interior fue encontrada una pistola Glock calibre .40 con la numeración suprimida. Según informó El Ancasti, la declaración estaba prevista para las 11.30 y el abogado Diego Storto continúa ejerciendo su representación.
La estrategia de la defensa apunta a incorporar un elemento que podría resultar determinante para explicar la tenencia del arma. Storto adelantó que Alvarenga declarará que tanto él como su hijo habrían recibido amenazas de muerte en distintas oportunidades y que esa situación será respaldada, según afirmó el abogado, mediante pruebas y testimonios.
La defensa sostiene que el cantante se encuentra confiado y espera recuperar su libertad, aunque será la Justicia la que deberá evaluar la consistencia de esos elementos y determinar si resultan suficientes para modificar su situación procesal.
El caso se inició luego de que Alvarenga fuera interceptado en la zona de Benavídez cuando circulaba junto a otro hombre en una camioneta que no llevaba patente. Durante el procedimiento policial se encontró la Glock calibre .40 con la numeración limada, circunstancia que agravó la situación judicial del artista.
La investigación pasó de una calificación inicial vinculada con la tenencia ilegal a una imputación por portación ilegal de arma de guerra, una figura de mayor gravedad. Alvarenga negó que el arma fuera de su propiedad, pero continúa detenido mientras avanza la causa.
La situación judicial adquiere además una dimensión particular por los antecedentes del músico. Cuando tenía 20 años fue condenado a seis años de prisión por un robo y cumplió parte de esa pena detenido y posteriormente bajo arresto domiciliario con una tobillera electrónica. En 2023 había comunicado que aquella causa había finalizado y que se encontraba completamente en libertad.
Ahora, su defensa deberá enfrentar un nuevo escenario judicial y, de acuerdo con lo informado por El Ancasti, tendrá un plazo de 15 días durante el cual deberá reunir elementos que permitan fundamentar las explicaciones ofrecidas respecto del arma y de la camioneta sin patente.
El desenlace dependerá de la valoración que realicen el fiscal y posteriormente los tribunales sobre las pruebas incorporadas al expediente.



