Politica 14 de septiembre de 2026

El Senado debatirá el jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.

Boggio
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La presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, confirmó que la Cámara alta tratará este jueves el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa constituye una de las principales apuestas económicas del Gobierno de Javier Milei y, si es aprobada sin modificaciones, quedará convertida en ley.


El proyecto ya cuenta con la aprobación de la Cámara de Diputados, que le dio media sanción el 26 de agosto. Posteriormente, obtuvo dictamen en un plenario de las comisiones de Economía Nacional e Inversión y de Presupuesto y Hacienda del Senado, luego de las exposiciones del presidente del BCRA, Santiago Bausili, y del vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning.


La reforma busca redefinir los objetivos centrales de la autoridad monetaria. El texto establece como misión principal del Banco Central la preservación del valor de la moneda nacional y modifica el esquema de funciones que había sido incorporado a la Carta Orgánica mediante la reforma de 2012. De esta manera, el oficialismo pretende concentrar la política monetaria en la estabilidad de la moneda y limitar la intervención del organismo en otros objetivos económicos.


Uno de los puntos más relevantes del proyecto es el endurecimiento de las restricciones para que el Banco Central financie al Tesoro nacional. La iniciativa apunta a impedir que la entidad emita dinero para cubrir las necesidades financieras del Estado, una práctica que el Gobierno considera responsable de profundizar los desequilibrios fiscales y las presiones inflacionarias.


Bullrich defendió la reforma como una herramienta para fortalecer la autonomía del Banco Central y evitar que vuelva a funcionar como una dependencia del Ministerio de Economía o del Poder Ejecutivo. Según la senadora, el objetivo es establecer reglas institucionales que no puedan modificarse fácilmente con cada cambio de gobierno.

El proyecto también contempla cambios en el régimen de reservas, la distribución de utilidades y la cancelación progresiva de las letras intransferibles y los adelantos transitorios acumulados en el activo del Banco Central. Además, establece modificaciones vinculadas con las condiciones para la eventual remoción del presidente y de los integrantes del directorio.


Desde el oficialismo sostienen que una mayor independencia de la autoridad monetaria permitiría generar previsibilidad, fortalecer la confianza de los mercados y mejorar las condiciones para la inversión. Bullrich mencionó como referencias los modelos de autonomía de los bancos centrales de Brasil, Chile, Perú y Uruguay, países que, según su interpretación, lograron consolidar reglas monetarias más estables.


Sin embargo, la discusión legislativa también se desarrolla en medio de un debate más amplio sobre los costos sociales del programa económico. Durante una exposición ante el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, Bullrich reconoció que el proceso de estabilización genera “dolor” y expresó su preocupación por la capacidad de la sociedad para atravesar las consecuencias de las reformas.


La dirigente vinculó ese escenario con la apertura económica, la competencia externa y las dificultades que enfrentan empresas y sectores productivos que durante años funcionaron bajo un esquema de mayor protección estatal. En ese marco, sostuvo que el Gobierno necesita garantizar la continuidad del rumbo económico para evitar que las reformas queden interrumpidas antes de mostrar resultados.


Además de la reforma del Banco Central, el oficialismo pretende incluir en la agenda del Senado el proyecto denominado “Inocencia Fiscal II”, que ya cuenta con media sanción de Diputados y dictamen de comisión. También busca avanzar con cambios en el régimen de biocombustibles y con convenios para transferir competencias judiciales penales de la Nación a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La sesión del jueves será, por lo tanto, una instancia clave para el programa económico de Milei. La eventual sanción de la nueva Carta Orgánica marcaría un cambio en la definición de las prioridades del Banco Central y reforzaría la estrategia oficial de limitar la emisión monetaria, restringir el financiamiento al Tesoro y consolidar una mayor autonomía institucional.


El resultado del debate dependerá de la posición de los bloques opositores y de la capacidad del oficialismo para sostener los acuerdos parlamentarios alcanzados durante el tratamiento en comisiones.

Mientras el Gobierno presenta la reforma como una condición necesaria para la estabilidad futura, sus críticos advierten que una política monetaria concentrada exclusivamente en el valor de la moneda podría reducir el margen de acción del Estado frente a las necesidades de la economía real.

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